Derechos sexuales y reproductivos

Por Quiteria Franco

Cada 28 de septiembre se observa el día internacional por los derechos sexuales y reproductivos. La fecha se instauró en 1990 en el marco del V Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe, en un principio se enfocó principalmente en la despenalización legal y social de la interrupción voluntaria del embarazo y con el pasar del tiempo y las demandas sociales de las mujeres se ha ido ampliando acorde a las necesidades reales de mujeres y hombres.

Un poco de historia

Las bases para el avance en derechos humanos surgen en 1948 con la aprobación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos en Naciones Unidas. Posteriormente, la Convención para la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer de Naciones Unidas supone una declaración internacional de derechos para la mujer basada en la igualdad entre los sexos proclamando vías de acción para que los Estados partes garanticen dichos derechos. A su vez, se hace referencia al acceso a la información que contribuya a asegurar los derechos a la salud, a la protección de la maternidad y al bienestar de la familia incorporando la información y el asesoramiento sobre planificación familiar. De esta manera se expresa el derecho “a decidir libre y responsablemente el número de sus hijos y el intervalo entre los nacimientos y a tener acceso a la información, la educación y los medios que les permitan ejercer estos derechos”

Aunque existen algunos otros antecedentes en el ámbito internacional, son dos las Conferencias que van a marcar la senda por la que va a transitar el reconocimiento de los derechos sexuales y reproductivos: la Conferencia Internacional de Población y Desarrollo celebrada en El Cairo en 1994 y la IV Conferencia Internacional de la Mujer de Pekín, en 1995. Las definiciones de los derechos sexuales y reproductivos han sido construidas en el marco de estas conferencias internacionales que además han servido para materializar programas de acción que tienden a la igualdad y el desarrollo.

¿Qué son los derechos sexuales?

Los derechos sexuales y reproductivos son el conjunto de disposiciones que especifican el ejercicio de la libertad y preservan la dignidad de los seres humanos en dicha materia. Con respecto a los primeros, éstos comprenden el derecho al goce en el marco de la integridad de las personas, la igualdad, el consentimiento recíproco, y el tratamiento de las enfermedades del aparato reproductivo y de transmisión sexual, entre otros.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha definido los derechos sexuales en los siguientes términos: Los derechos sexuales abarcan derechos humanos reconocidos por leyes nacionales, documentos internacionales de derechos humanos y otros acuerdos de consenso, que son parte integral e indivisible de los derechos humanos universales.

Los derechos sexuales incluyen

  1. El derecho a la libertad sexual.

La libertad sexual abarca la posibilidad de la plena expresión del potencial sexual de los individuos. Sin embargo, esto excluye toda forma de coerción, explotación y abuso sexuales en cualquier tiempo y situación de la vida.

  1. El derecho a la autonomía, integridad y seguridad sexuales del cuerpo.

Este derecho incluye la capacidad de tomar decisiones autónomas sobre la propia vida sexual dentro del contexto de la ética personal y social. También están incluidas la capacidad de control y disfrute de nuestros cuerpos, libres de tortura, mutilación y violencia de cualquier tipo.

  1. El derecho a la privacidad sexual.

Este involucra el derecho a las decisiones y conductas individuales realizadas en el ámbito de la intimidad siempre y cuando no interfieran en los derechos sexuales de otros.

  1. El derecho a la equidad sexual.

Este derecho se refiere a la oposición a todas las formas de discriminación, independientemente del sexo, género, orientación sexual, edad, raza, clase social, religión o limitación física o emocional.

  1. El derecho al placer sexual.

El placer sexual, incluyendo el autoerotismo, es fuente de bienestar físico, psicológico, intelectual y espiritual.

  1. El derecho a la expresión sexual emocional.

La expresión sexual va más allá del placer erótico o los actos sexuales. Todo individuo tiene derecho a expresar su sexualidad a través de la comunicación, el contacto, la expresión emocional y el amor.

  1. El derecho a la libre asociación sexual.

Significa la posibilidad de contraer o no matrimonio, de divorciarse y de establecer otros tipos de asociaciones sexuales responsables.

  1. El derecho a la toma de decisiones reproductivas, libres y responsables.

Esto abarca el derecho a decidir tener o no hijos, el número y espaciamiento entre cada uno, y el derecho al acceso pleno a los métodos de regulación de la fecundidad.

  1. El derecho a información basada en el conocimiento científico.

Este derecho implica que la información sexual debe ser generada a través de la investigación científica libre y ética, así como el derecho a la difusión apropiada en todos los niveles sociales.

  1. El derecho a la educación sexual integral.

Este es un proceso que se inicia con el nacimiento y dura toda la vida y que debería involucrar a todas las instituciones sociales.

  1. El derecho a la atención de la salud sexual.

La atención de la salud sexual debe estar disponible para la prevención y el tratamiento de todos los problemas, preocupaciones y trastornos sexuales.

 

¿Qué son los derechos reproductivos?

Los derechos reproductivos comprenden el derecho de los individuos a decidir libremente si reproducirse o no; decidir libremente el número y espaciamiento de los hijos, y tener la información y medios necesarios para ejercer dicha autonomía. Esto incluye, por tanto, el derecho a acceder a servicios de salud reproductiva, que comprenden el derecho a la atención obstétrica, el derecho al aborto, el derecho a acceder a la anticoncepción, el derecho a acceder a información sobre salud sexual y reproductiva y el derecho a estar libre de interferencias indebidas en la salud sexual y reproductiva.

El ejercicio responsable de los derechos humanos requiere que todas las personas respeten el derecho de los otros.

Ahora que conocemos nuestros derechos, nos toca ejercerlos y defenderlos; así como exigir al estado el cumplimiento de su responsabilidad de proveer las condiciones necesarias para que la población disfrute de estos derechos. La clave de todos los derechos sexuales y reproductivos radica en la libertad, es decir, cada mujer u hombre debe tener libertad para decidir sobre sus prácticas sexuales y reproductivas.

El Estado por su parte está en la obligación de proveer servicios de salud con el mayor estándar de calidad posible y asegurarse de que todas y todos tengan acceso a ellos. Los programas educativos deben incluir educación sexual integral desde las etapas iniciales de la escolaridad.

También es nuestra responsabilidad buscar información científica, laica y confiable sobre la sexualidad y todo lo que ello implica. Estar informados sobre el sexo, el género, las diferentes orientaciones sexuales,  el placer, el auto placer y el respeto a nuestros cuerpos, lo cual nos permitirá hacer una elección apropiada sobre tener o no una pareja, decidir sobre iniciar o no la actividad sexual, prevenir infecciones de transmisión sexual, prevenir embarazos no deseados y elegir mejores compañeros de vida o parejas sexuales.

La educación sexual también nos permitirá identificar patrones de abuso y violencia en el noviazgo, patrones de control y dominación, ejercidas por algunas parejas en las relaciones familiares. A las niñas y niños les permitirá identificar cuando algún adulto puede estar abusando de su confianza y cometiendo actos de abuso o violencia sexual en su contra.

Aprender sobre las diferentes orientaciones sexuales nos ayudara a entender que podemos enamorarnos de alguien de diferente sexo o de alguien de nuestro mismo sexo, o sentir atracción hacia personas de ambos sexos sin que eso signifique pasar por periodos de culpa, pena o temor. Esto afianzara la autoestima y la seguridad individual. Mientras que al Estado le corresponde crear las condiciones necesarias para que las relaciones entre personas del mismo sexo sean reconocidas y protegidas en igual de condiciones a aquellas entre personas de distinto sexo.

Todos los instrumentos de Derechos Humanos suscritos y ratificados por el Estado Venezolano forman parte del marco legal que garantiza los derechos sexuales y reproductivos.

La educación sexual nos permite aprender que las relaciones sexuales deben ser consensuadas, así como debe ser consensual el contraer matrimonio y que el tener hijos es una decisión no una obligación o una imposición social.   Todo esto nos permitirá disfrutar de buena salud sexual y reproductiva y, por ende, de mejor salud mental.

Infórmate, conoce tus derechos, ejércelos y defiéndelos.

 

Fuentes consultadas:

Derechos sexuales y reproductivos. Naciones Unidas en México. 

¿Que son y cuáles son los derechos sexuales y reproductivos? Plafam, Venezuela.

Derechos sexuales. AMSSAC asociación. 

 

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