Karlina Fernández: Alma entusiasmada de las tablas y la comedia

Karlina Fernández: Alma entusiasmada de las tablas y la comedia

Por: Karla Ávila Morillo / @LaTuristaKAM

Nació en Caracas y creció en El Paraíso, muy cercano a la zona donde se encuentra la icónica redoma La India, ahí pasó gran parte de su vida, sin embargo justo dos años antes de partir de Venezuela vivió alquilada en Los Cortijos hasta que finalmente viajó a España para quedarse en Madrid.

Estudió actuación y egresó del prestigioso “Rajatabla” que viene a ser un ícono del teatro en Venezuela, además se especializó en marketing saliendo como Técnico Superior Universitario del Lorenzo Pérez Rodríguez.

Actualmente se dedica a dar clases de escritura creativa, crea proyectos de marketing digital y hace comedia. Expresa: “Cuando no hago teatro, lo veo; cuando no hago cine, lo veo; cuando no hago poesía, la leo. Además me gusta tener sexo y comer hamburguesas”.

Cuando se le pregunta si tiene algún sueño o meta por cumplir que vea como inalcanzable comenta jocosamente: “Creo que lo de Hollywood lo dejamos para la otra vida”.

En cambio al hablar de metas por las cuales se ha sentido muy feliz, cuenta que ha sido estar en un libro llamado “Siete sellos” de Gizela Kozac, el cual es una recopilación de crónicas sobre la situación venezolana y que se bautizó en la Casa América de Madrid, que Karlina cataloga como una hermosa excusa para irse a España. Estando en la Madre Patria practica activismos LGBTI y voluntariado junto a varias organizaciones de la sociedad civil.

Define su profesión y su vida como una misma cosa, como si se tratara de varias chispas de pasión que convergen en un mismo fuego. Todo se encamina a potenciar su web www.karlinatodasellas.com y su mayor esfuerzo se enfila a conquistar alguna editorial.

El mayor apoyo moral durante situaciones difíciles han sido sus terapeutas, su hermana y lo que ella llama “la peligrosa falta de miedo” que la impulsa a seguir adelante siempre con lo que se propone, de una manera aguerrida y desbocada hacia la libertad de sus palabras. Expresa: “A veces volteo atrás y veo situaciones en las que he estado y digo: ¡Caray! de verdad que el miedo siempre me llega tarde”.

Entre sus fortalezas dice ser muy creativa, ya que siempre se inventa algo que con frecuencia le sale bien, a eso le suma la perseverancia a la cual le llama “terquedad” para alcanzar sus metas, ambas cualidades se suman como buenos componentes de su personalidad. Cuando evoca tiempos pasados se encuentra a sí misma como una persona más emocional pero hoy prevalece en ella la razón.

Le duele mucho cuando las mujeres lesbianas son invisibilizadas y violentadas, por eso reflexiona y cree que tal vez por eso hace comedia y escribe sobre las lesbianas, precisamente como método de protesta en contra de las injusticias que observa.

Recuerda con tristeza una experiencia personal con relación a sentirse vulnerada, cuenta: “En Venezuela, una vez intenté poner una denuncia porque el papá de mi ex novia nos apuntó con un arma, además me amenazó con matarme. La respuesta en la policía fue: ¿Y ustedes que hicieron para ponerlo así?”.

Para finalizar envía un mensaje franco, directo y poderoso de cómo ve el ser lesbiana, dice: “Estar con una mujer es como estar con una amiga que aparte de comprenderte también entiende tu clítoris y eso no da vergüenza, eso ¡da placer!”.

 

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Milagros Díaz: Bienestar y desarrollo humano a flor de piel

Milagros Díaz: Bienestar y desarrollo humano a flor de piel

Por: Karla Ávila Morillo / @LaTuristaKAM

 

Milagros del Carmen Díaz Rodríguez nació en Ciudad Guayana, estado Bolívar, justo al suroriente de Venezuela, allí creció y vivió hasta los diecinueve años para luego mudarse al noroeste del país, a la ciudad de Maracaibo, capital del estado Zulia.

Estudió la carrera de comunicación social y se graduó bajo la mención de periodismo impreso en el año 2007, igualmente cursó psicología para graduarse en 2012. Se ha dedicado profesionalmente a la psicología organizacional por más de ocho años, actualmente trabaja como psicóloga de reclutamiento y selección en una consultora en Chile.

No ve sus sueños ni sus metas como cosas imposibles ni inalcanzables, al contrario, se sintió muy feliz de graduarse en las dos carreras en las que ella se veía como profesional a futuro, además de ejercer como psicóloga, emigrar, trabajar en su área en un país lejano y ajeno, tener una relación amorosa estable que al mismo tiempo define como muy bonita, siente que ha logrado cierto nivel de armonía con sus padres y su familia, se siente bien y satisfecha de la persona que es en la actualidad. Su vida la colma de bienestar con sus hobbies, dentro de los cuales está el cantar, meditar, hacer yoga y leer.

Tiene un proyecto personal que lleva junto a su pareja Adriana Padilla, se trata del dueto “Harmonía”, el cual definen como: “dos voces, una guitarra, mil sentimientos”.

Afirma que en algún momento quiere volver a tener su consultora de reclutamiento y selección, con la cual ya había emprendido camino en Venezuela. Desea escribir una autobiografía y ofrecer conferencias de desarrollo personal, en especial para las personas LGBTI, confiesa con entusiasmo que es algo que siempre ha querido hacer pero aún no lo plasma en acciones concretas.

Considera que el mayor activismo que realiza es dando el ejemplo de mostrar la naturalidad con que lleva su vida, expresa: “Siento que en el día a día trato de demostrar en actos que no necesitamos vivir a la defensiva con el mundo, sino vivir y ser nosotras mismas, con apertura y naturalidad. Es la mejor manera de hacer ver que solo somos personas. Por ejemplo, todas las personas en mi trabajo saben que soy homosexual, desde la primera entrevista. Sin estar a la defensiva, sin esconderlo. Lo han tomado de la manera más normal, creo que así debe ser. No sé si sea activismo, pero es mi manera de hacer las cosas”.

 

Su pareja Adriana es un apoyo importante en cada caída, además cuenta que tiene una tía y un tío en particular que fueron los primeros en apoyarla en lo que necesitara, sin condición alguna, fueron los primeros en aceptarla por todo lo que es, por su esencia humana. Ella dice que ese apoyo en específico le hizo y le sigue haciendo sentir amada,  una mujer fuerte, ese apoyo le dio esperanzas que todo puede mejorar y evolucionar siempre.

Revela que entre sus fortalezas está el ser agradecida, con Dios, con la vida, con las personas, comenta: “El querer a los demás, en serio querer. Siento cariño y amor por mi gente y soy empática, me interesa entender a las personas. También soy muy constante y perseverante, me gusta lograr las cosas que me propongo y hacerlo lo mejor posible”.

Le entristece que exista tanta rabia, desconocimiento y prejuicios en el mundo contra las personas LGBTI, en especial cuando se invisibilizan a las mujeres lesbianas, también le preocupa que dentro de esta comunidad haya igualmente tanto resentimiento y rabia que según ella, a veces lleva a no hacer las cosas bien. Cree que si se logra resaltar lo positivo de las personas LGBTI se pueden llegar a cambiar más formas de pensar negativas que ella considera que con la lucha frontal y agresiva no se puede avanzar hacia el respeto mutuo.

Asiente sinceramente que vio vulnerados sus derechos por ser lesbiana solo con su familia cercana, lo que la hizo sentirse culpable, minimizada, señalada, irrespetada dentro su seno familiar, lo que ha sido de lo más difícil que ha vivido hasta ahora, exterioriza lo siguiente: “Tuve que irme de casa por la incomprensión, hubo un mal manejo de mi familia al confesarles mi preferencia y tiempo después soportar comentarios ofensivos, rechazo de mis familiares, en fin, fue doloroso”.

Pero ahora siente que es más segura de sí misma, que ha logrado superar muchos miedos inculcados y se aprecia satisfecha con sus logros en todos los ámbitos que ha desarrollado.

Finalmente Milagros cierra la entrevista comentando que la verdadera fuerza no es luchar por la aceptación de otros, sino: “Tener tanto amor por nosotras mismas y tanta confianza que lo que otros hagan y piensen realmente no nos importe”. Está muy segura en decir que cuando entendamos que los demás no nos definen comprenderemos realmente nuestra fuerza.

 

 

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Oswmilex Quintero: Pasión musical y voz crepuscular

Oswmilex Quintero: Pasión musical y voz crepuscular

Por: Karla Ávila Morillo / @LaTuristaKAM

Oswmilex Quintero nació, creció y estudió en Barquisimeto, estado Lara, región conocida como la capital musical de Venezuela. Es bachiller en humanidades, le hubiera gustado estudiar comunicación social o psicología pero no se dio esa oportunidad, por lo que cursó administración tributaria hasta el segundo semestre sin embargo lo dejó para mudarse a Caracas donde incursionó en el mundo de la locución, al mismo tiempo como productora radial y voz oficial de algunas emisoras tanto pertenecientes al Estado como otras independientes, lo que la ayudó a conocer la comunicación social de manera empírica dándole las herramientas para aprender lo que para ella es un arte, así lo expresa: “La locución es algo que respeto mucho, por mi parte trato de hacerlo lo más bonito posible porque sé el trabajo que amerita ejercer esta profesión y el profesionalismo que se debe tener al emitir una información de manera veraz e imparcial”.

Actualmente es comerciante, tiene bajo su gerencia una marca de ropa que está creciendo como parte de lo que ha hecho para reinventarse y poder seguir adelante a pesar de la situación que vive Venezuela y el mundo.

Le gusta mucho tocar el ukelele, le encanta montar en bicicleta, le llaman la atención los deportes extremos como andar en patineta, patines, tirolesa, taekwondo. Uno de sus grandes sueños es poder recibir un Grammy o cualquiera de los premios que se otorgan a las personas que se dedican a la música, en su caso, como compositora o escritora de canciones. Igualmente piensa en escribir historias que se puedan plasmar audiovisualmente en cortometrajes.

En el año 2016 sacó su primer EP dedicado a las personas LGBT, llamado “Love”, el cual cuenta con cinco canciones que fueron tributo especial hacia mujeres lesbianas “Desde mi experiencia y las historias de algunas amigas, traté de hacer algo muy bonito, en eso se inspiró cada letra”.

Vivió cuatro años en Perú, estando allá desarrolló muchas tareas que no tenían nada que ver con la música pero sí realizó un tema para una empresa, concretando la primera venta de una de sus canciones, lo que también se convirtió en una oportunidad para buscar voces de venezolanos talentosos en el canto y unir esfuerzos: “Esos talentos que tú ves tal vez cantando en las calles, yo agarré a algunos de ellos y los invité a formar parte de ese bello proyecto, fue una ayuda tanto monetaria, como espiritual y sobre todo artística, hay mucho talento regado en el mundo”.

Oswmilex trabajó junto a la directora de cine venezolana Digcy Mejías quien está radicada actualmente en México, fue en un cortometraje con tema lésbico basado en poemas de Mejías, para lo cual la cineasta le pidió a Oswmi que creara música original, allí nació la pieza musical “Estamos rotas”, canción que terminó por ser el tema principal del audiovisual “Y el cangrejo resultó no ser inmortal”, también utilizaron otra de sus canciones llamada “Llegaste” para el mismo corto, cabe destacar que esta obra fue premiada en varios festivales y además participó la famosa primera actriz Patricia Reyes Espinola y un grupo muy bonito de una nueva generación de las artes visuales.

Expresa que a través de la música que hace le gusta aportar activismo en pro de las personas LGBT, lo ve como una ventana más para que las mujeres lesbianas sientan que hay alguien que hace música para personas como ella, lo ve como un aporte positivo, no le gusta el individualismo ni el “yoísmo” porque siente que de ese modo, con egoísmos, se pierde la visión del porqué se lucha por una causa, la verdadera esencia de esa lucha. Por eso se dedica a hacer un activismo desde lo artístico, mostrar lo que sabe hacer para ponerlo a disposición para todas las personas.

Su apoyo moral ha sido su familia, sobre todo cuando estuvo fuera de Venezuela, recuerda: “No es fácil ser migrante, yo sufro de depresión y de ansiedad, entonces es complejo, sobre todo este último año donde la situación se puso muy difícil, fue una época muy oscura, fue ahí donde mi familia me apoyó y estuvo alerta todo el tiempo. Toqué fondo, busqué ayuda, las personas creen que la depresión se pasa como si nada, pero no, la depresión puede matarte. Busqué ayuda psicológica, me abrí a mis padres y esa conexión espiritual con ellos fue clave para salir adelante, además de tratarlo con profesionales adecuados poco a poco me he sentido mejor”.

Reconoce que parte de sus virtudes es ser perseverante, el insistir en hacer las cosas bien, aunque confiesa que el perfeccionismo puede ser un arma de doble filo contra uno mismo el ser tan duros en ciertos momentos de la vida, siente que tiene madera de líder por algunas tareas que ha cumplido sobre todo lo que concierne a dialogar con gran cantidad de personas al mismo tiempo, opina lo siguiente: “Pienso que todo problema se arregla hablando, respetándonos, sobre todo poniéndonos en el lugar del otro, tener esa empatía que tanto hace falta en estos tiempos”.

Dice sentir una enorme tristeza cuando las mujeres lesbianas son invisibilizadas, pero es una tristeza que con el tiempo se convierte en fortaleza, asevera: “Son de esas tristezas que uno dice ¿Hasta cuándo?, ya basta, uno mismo le pone un límite. Es hora de cambiar las cosas y poniendo de nuestra parte, ¿Cómo ponemos de nuestra parte? Transformando las cosas nosotros mismos, si nosotros vamos a ser de esas mujeres que aceptamos insultos y no hacemos nada, evidentemente no estamos haciendo nada para que las cosas cambien, pero en el momento que uno dice ¡ya basta! y empezamos a darle voz, expresarnos, a reclamar nuestros derechos, ojo, respetando también los derechos de los demás”. Cree firmemente que se debe visibilizar lo que le pasa a cada una de las mujeres desde lo individual, está segura que cuando no le quieran dar espacio a las lesbianas, pues deberán crear los espacios para existir, destacarse y brillar dentro o fuera del país, buscar esa manera de cambiar las cosas asertivamente donde se hagan escuchar de cualquier manera, no solamente desde lo político sino también desde su propuesta, que es lo artístico, algo tan sencillo como pintar un cuadro, la expresión del arte, porque considera que el arte cambia la visión de las personas.

En reiteradas oportunidades ha visto vulnerado su derecho a trabajar por ser lesbiana, por no ser coqueta, por ser “Tomboy”, porque tiene tatuajes, personas que ven lo superficial pero no ven lo profesional y mucho menos su sensibilidad como ser humana. Recuerda que en la época de liceo le decían “marimacho” y otros improperios, le escupían en los pasillos de la institución bajo las miradas complacientes de algunos profesores.

Hoy en día se siente madura, centrada, con una visión amplia, con una empatía a flor de piel, dice: “Soy demasiado sensible ante las injusticias, sobre lo que tiene que ver con niños, las mujeres y adultos mayores, a pesar que puedan decir que soy masculina, pero la verdad no me gusta las etiquetas, simplemente soy una mujer que le gustan las mujeres, soy humana y ya”.

En lo profesional siente que sus letras han crecido mucho, buscar ese sonido, el concepto que quiere vender, la idea de lo que desea plasmar mediante lo que escribe ha evolucionado, se siente orgullosa de cómo lo hace actualmente.

Finalmente envía un poderoso mensaje: “Aunque te insulten, aunque te digan que no vales la pena, que no estás en lo correcto, que esa forma de amar es incorrecta, ante esto les digo que siempre hagan lo que el corazón les dicte, no se dejen llevar por lo que dicen los demás, al fin y al cabo uno siempre es el director, el escritor, guionista o productor de su propia historia. Traten de buscar y conservar esa pareja que las ayude a crecer, que tengan mucha empatía porque la situación no está fácil para nadie. Unidas somos más, eso del “girl power” sí existe y nosotras somos prueba de ello, nosotras existimos, estamos y nos vamos a hacer escuchar por medio de espacios como estos, hablando, expresándonos, pero respetando también las opiniones de quienes nos adversan porque siempre debe haber un equilibrio y ese equilibrio solo lo da la empatía, el amor, el respeto y la educación con la cual transmitimos el mensaje que queremos dar, no todas las personas estarán a nuestro favor, pero las que estén son las necesarias para seguir creciendo y sumando”.

Desde lo más profundo de su alma se muestra agradecida hacia la vida y lo privilegiada de ser como es, por poder mostrar esa forma de amar que la hace y la llena de una manera única. No sabe si sus canciones las tararearán o cantarán miles de personas, solo cree que quien las cante o tararee, hará que nunca deje de seguir intentando su lucha.

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Katiuska Fernándes: Vibrando alto al son de la percusión y el canto

Katiuska Fernándes: Vibrando alto al son de la percusión y el canto

Por: Karla Ávila Morillo / @LaTuristaKAM

Katiuska Fernándes nació en Caracas, al graduarse de bachiller decidió estudiar cinco semestres de filosofía en la Universidad Central de Venezuela, también aprender cocina en High Training Institute de Caracas y música en el conservatorio Lino Gallardo en la capital de Venezuela.

Desde el año 2019 se dedica a la música ya que es percusionista y cantautora, forma parte del programa televisivo de Univisión llamado “Enamorándonos” que se transmite de lunes a viernes en la cadena UniMás de difusión en español. Ella es integrante de la banda “Los Cupidos” que musicaliza todo el programa.

Comenzó su carrera profesional a los diecisiete años como percusionista y corista, trabajó junto a Ricardo Montaner, tiempo durante el cual lo acompañó a realizar cinco giras mundiales que incluyeron dos festivales de Viña Del Mar en Chile. Luego de finalizar esa etapa laboral continuó su carrera en Caracas junto a artistas como Jeremías, Mariana Vega, Roque Valero, la Big Band del maestro Andy Durán, el grupo Combolution de la USB, LSQuadron, Víctor Muñoz, Oscarcito, King Changó; participó como corista en uno de los discos de Ilan Chester. En el año 2011 lanzó su producción como cantautora llamada “Soy como soy”, el cual se puede escuchar en todas las plataformas digitales.

En el 2014 se mudó a la ciudad de Miami en Florida donde trabajó con artistas locales como Maffio, Junior’s Band, la actriz lesbiana Beth Malone nominada a un premio Tony, que son los galardones que celebran los logros del teatro estadounidense, asimismo estuvo trabajando con otros artistas venezolanos que ya estaban en Estados Unidos, como Frank Quintero, Kiara, Karina, Elisa Rego, Judy Buendía, Divine, entre otras estrellas.

Actualmente inició una nueva faceta en su vida como maestra de música, batería y guitarra en algunas academias de Miami.

Al hablar de sus hobbies comenta que colecciona zapatos de estilo tennis o sneakers de ediciones especiales, es cinéfila, apasionada de lo paranormal, ufología y sucesos no convencionales, además le gusta leer y escuchar música. Entre las fortalezas y virtudes que la caracterizan están el ser una mujer perseverante, fuerte, alegre, paciente y amorosa.

Vivir en otro país que no es el de nacimiento, es para ella una gran meta lograda por lo que se siente muy feliz, al igual que poder desenvolverse con éxito en lo que tanto le gusta como lo es la música.

Como proyecto personal tiene un dúo musical junto a su novia Marian, allí componen y expresan de manera libre su sentir como mujeres lesbianas. Asimismo está desarrollando una plataforma para enseñar percusión de manera masiva, de modo que pueda llegar más lejos. Dice: “Aunque no lo parezca, la percusión aún se aprende de forma muy empírica. Hay mucho desconocimiento, sobre todo en Suramérica”.

Comenta que sus más allegados han sido apoyo moral durante situaciones difíciles, su familia, su pareja Marian y sus amigos. Afirma: “He tenido la suerte de contar con mis padres y mis hermanos, además de grandes amistades. También las parejas que he tenido y la actual han sido de mucho apoyo para mí. Solo puedo estar agradecida”.

Cuando las personas LGBTI, en especial las lesbianas son invisibilizadas o vulneradas le afecta, le duele mucho porque para ella ser distinto a “la norma” nunca ha sido fácil. “Hay que pasar por muchos procesos emocionales, enfrentar a la familia, la religión, la sociedad, para llegar a aceptarse y sentirse cómoda con una misma y con lo que se es. Hay que romper muchos paradigmas para apenas llegar a decir en voz alta y con orgullo, soy lesbiana. Algunas personas tratan de hacer como que no existes o que la forma en la que tú amas no tiene validez, esa agresión de minimizar los sentimientos que puedas tener por otra mujer es dolorosa. Así como también aceptarlo socialmente en ciertas ocasiones, solo en aquellas en donde es atractivo sexual para los hombres, todo eso me parece súper hipócrita. Y ni hablar del peso del pecado con el que nos quieren aplastar, todo discurso que sea llevado a través del miedo y la vejación para mi es sencillamente una mentira y una falta de humanidad. Pienso que ya es hora de parar con todo eso”.

Al conversar sobre posibles momentos donde tal vez pudo ver vulnerados sus derechos por ser lesbiana, afirma que nunca lo ha confirmado, pero ella cree que la botaron de un trabajo por serlo. Recuerda que estaba muy joven por lo que rememora todo como muy rápido y confuso, sin embargo, hoy visualizándolo en retrospectiva cree que fue por eso. Agrega que: “No hace mucho aquí en la ciudad de Miami, en una iglesia no me dejaron participar en su banda musical por ser lesbiana, supongo que el esposo infiel está en un rango superior a mí en la jerarquía de los pecadores. Fue mi debut y despedida con la religión institucional cristiana”.

Siguiendo en esa retrospectiva de vida, Katiuska explica que ha pasado por diversos procesos a lo largo de su existencia para llegar hasta donde se encuentra ahora, “De ser una niña en un colegio de monjas muy “enclosetada”, pasé a ser una adolescente enamorada locamente de una mujer, pero con muchos miedos aún. Entendiendo y aceptando que realmente me estaba pasando eso, me gustaban las mujeres, fui madurando tratando de derrumbar muchos paradigmas sociales y religiosos dentro de mí. Recuerdo que la primera vez que lo dije en voz alta rompí a llorar, en mis trabajos me daba miedo decir quién era, por temor a que me botaran, o me dejaran de llamar. Pero poco a poco fui ganando confianza y valor. El apoyo de mi familia fue clave. Al principio costó que lo aceptaran, pero luego lo hicieron, y eso me dio seguridad. Cada una de mis experiencias me ha fortalecido, me ha hecho madurar y valorar quien soy. Hoy en día no permito que nadie me haga sentir mal por ser lesbiana, entiendo muy bien que soy una mujer valiosa, que tengo mucho para dar y que puedo amar a una mujer con toda la fuerza de mi vida. Que tengo el derecho de formar una familia, y que soy parte de este mundo como cualquier otro ser humano. Que no es ni bueno ni malo. Solo es y ya”.

Kati piensa que cada ser humano tiene un potencial infinito dentro de sí, que todas las personas están conectadas en una gran conciencia que se expande y que crece para evolucionar. Está segura que el amor es la clave de todo, es decir, el amor en sí mismo que mueve a las personas a ser ellas mismas, porque a su juicio no hay nadie más que venga a vivir la vida de los demás. Agrega: “El amor es algo natural, que no tiene condición, no tiene materia, es sencillamente universal, y por derecho nos pertenece, porque además de él venimos. Entonces ¿cómo vamos a permitir que juicios racionales, basados en el ego y el control nos condicionen? Hay que ser fuertes, honestos con lo que sentimos y con lo que queremos para nuestras vidas”.

Considera que llevando un mensaje apropiado, hacer el bien, motivar acciones que tengan un impacto positivo en el prójimo, genera seguridad en ella misma, cree que dando respeto se recibirá respeto porque amor se paga con amor tarde o temprano. Ella cree en eso.

Esta mujer que hoy abre su corazón en esta entrevista ha ido poco a poco ganando espacios, demostrando que es capaz de muchas cosas, va rompiendo estereotipos y haciendo aportaciones de valor a la sociedad. Sin duda alguna ha hecho más que bien el trabajo que tanto le apasiona y la llena de satisfacciones.

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Angela León Cervera, autora de rozando labios, historias de amor entre mujeres

Este jueves 8 de abril conversamos con Ángela León Cervera, la autora de una serie de libros sobre amor entre mujeres titulados Rozando labios. Ángela es una de las mujeres que ha regalado su talento artístico y estará participando en el evento de recaudación de fondos de la campaña “sigamos cuidándonos” de la Alianza #ConEllas el próximo 23 de abril.  

 

Sobre Ángela León Cervera, la autora de la colección Rozando labios

 

Nació en Caracas, Venezuela. Es egresada de la Escuela de Letras de la Universidad Central de Venezuela. Actualmente, está radicada en Chile. Además de su desempeño como Content Manager y periodista de arte, ha estado trabajando con la fotografía y la ilustración.

En paralelo comenzó la serie Rozando Labios (en la que estuvo trabajando hasta el momento de su publicación por más de una década), una colección de novelas con una perspectiva singular del amor y las relaciones entre mujeres.

 

Rozando Labios un punto de encuentro para las mujeres Lesbianas

 

A través de diversos canales y de una forma empática, humana y singular, Ángela León Cervera se ha propuesto mostrar una cara diferente de las mujeres lesbianas gracias al proyecto Rozando Labios.

 

Rozando Labios es mucho más que una serie literaria basada en historias de mujeres reales. A través de este proyecto, la autora venezolana Ángela León Cervera reflexiona acerca de diversas inquietudes que caracterizan a las mujeres lesbianas o bisexuales, valiéndose de novelas románticas LGBT, L-Dramas y el blog RZL como canales de difusión, creando así un punto de convergencia en el que las anécdotas y afinidades nos reúnen.

 

El proyecto surgió en el año 2009. Para ese momento, Ángela ya contaba con una serie de anécdotas que otras mujeres le habían referido, así como sus numerosas historias y vivencias personales. Fue en ese momento en el que, a modo de terapia y ejercicio, la autora decidió crear el blog Rozando Labios en el que cada semana, sistemáticamente, compartía un cuento.

 

Tímidamente, Ángela fue creando una pequeña comunidad de lectoras. Algunas de las mujeres que se identificaban con sus anécdotas decidieron ir más allá, aportando nuevas vivencias y convirtiéndose en buenas amigas de la autora, las mismas que años más tarde la motivarían a llevar a Rozando Labios al siguiente nivel, publicando sus narraciones.

 

Del blog a la Serie Literaria

 

Desde febrero del año pasado, Ángela decidió publicar una colección de novelas contemporáneas en las que sus protagonistas exploran todas las posibilidades del romance lésbico, mientras libran sus propias batallas como mujeres integrales, involucradas en anécdotas amenas, dulces y humanas que podrían ocurrirle a cada uno de nosotros.

 

Las novelas, en su mayoría, hacen un verdadero recorrido por América con historias que se desenvuelven en Brasil, Colombia, Estados Unidos, México, Venezuela y próximamente los acontecimientos nos llevarán a las nostálgicas calles de La Habana, donde seremos testigos de una historia de amor que se desarrolla en dos tiempos.

 

Actualmente la colección está compuesta por siete novelas: El embrujo de Bécquer (febrero 2020), El amor llegó en su escarabajo amarillo (mayo 2020), A Marte en Virgo (junio 2020), Sonata para Natalia (septiembre 2020), Abril en primavera (octubre 2020), Cuatro lágrimas de plata (noviembre 2020) y Soles en plenilunio (diciembre 2020). La próxima pieza en integrar esta serie estará disponible en Amazon en formato Kindle y Paperback el próximo 26 de abril, a propósito del Día de la Visibilidad Lésbica.

 

Rozando Labios: más que novelas

 

De un modo edificante, optimista, ameno y sumamente humano, la serie literaria Rozando Labios no solo explora las inquietudes de las mujeres lesbianas y bisexuales del siglo XXI, también ofrece a través de su blog y de su cuenta de Instagram contenido simpático y relevante, para reflexionar y disfrutar.

 

En su afán por narrar historias a través de todos los canales posibles, Ángela León Cervera, la autora que está detrás de este proyecto, ha creado en los L-Dramas o Videocuentos un espacio de reunión y convergencia en formato IGTV, en los que cada viernes se narra una anécdota a través de la cual, valiéndose de situaciones cotidianas, mujeres lesbianas o bisexuales reflexionan sobre la amistad, las relaciones sexo-afectivas o fraternales.

 

Este formato, así como todos los anteriores, ha servido también para que personas ajenas a la comunidad se acerquen a las inquietudes de las mujeres lesbianas o bisexuales de un modo singular, comprendiendo mejor nuestras emociones y sentimientos.

 

Rozando Labios es un proyecto que desea, por encima de cualquier cosa, normalizar la posición de las mujeres LBT dentro de la sociedad, haciendo énfasis en todas las aristas que conforman la vida, los sueños, las motivaciones de las mujeres, así como sus inquietudes sexoafectivas y de qué modo deciden compartir sus espacios y sentimientos con personas del mismo género.

Acá están las señas de las redes sociales para ubicar a Ángela León Cervera. 

Web:  www.rozandolabios.com

IG:@rozando.labios

FB: @rozando.labios

 

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Un código de conducta para profundizar el funcionamiento democrático de las ONG venezolanas

 

Más de 80 organizaciones venezolanas han elaborado y suscrito un “Código de conducta” con el cual ratifican que actuación se encuentran bajo los principios internacionales en derechos humanos. Estas iniciativas han escogido este 23 de enero de 2021 como fecha de difusión del acuerdo. De esta manera resaltan que todas las organizaciones dentro del país, que aspiran a promover el regreso de la democracia, deben hacer un esfuerzo por profundizar sus propios mecanismos de democráticos de funcionamiento.

Este 23 de enero de 2021, fecha en la cual se recuerda un aniversario más de la caída de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez ocurrida en el año 1958, más de 80 organizaciones de venezolanas de derechos humanos difunden un “Código de conducta” con el cual reafirman su compromiso con una serie de principios para su funcionamiento. A estas iniciativas no sólo les parece importante comunicar cuáles son los valores que dan sentido a su acción, sino que cualquier persona, beneficiaria o no de su trabajo, que observe que no se están cumpliendo tiene el derecho de expresarlo a la organización y recibir una respuesta. Además, en un momento de grave crisis de representación política, estas ONG quieren exigirles a todas las iniciativas del campo democrático del país la revisión y profundización de los mecanismos democráticos internos de toma de decisiones. “Un movimiento que aspire promover el regreso a la democracia debe dar el ejemplo y funcionar de la manera más democrática posible”, expresó Rafael Uzcátegui, Coordinador General de Provea.

Este Código de Conducta esta conformado por 9 principios de actuación: 1) No discriminación, 2) Igualdad de género, 3) Diversidad sexual, 4) Prevención y sanción del acoso sexual, 5) Respeto al medio ambiente, 6) Gratuidad y acceso a servicios, 7) Autonomía frente al Estado y los partidos, 8) Transparencia y 9) No violencia.

Mediante el consenso de estos principios, las organizaciones del país ratifican que, a pesar de las amenazas, continuarán trabajando en la promoción y defensa de los derechos de los venezolanos, siendo parte de un amplio movimiento de Sociedad Civil comprometidos con la recuperación de la institucionalidad democrática, la disminución de la pobreza y la creación de una Venezuela con oportunidades para todos y sin discriminación de ningún tipo.

El texto completo del Código de Conducta, y las organizaciones adherentes, a continuación:

Código de conducta ONG venezolanas

Las organizaciones que suscribimos adoptamos, como normas y principios de nuestra actuación, el respeto y protección de la dignidad y los derechos de todas las personas conforme al marco del derecho internacional de los derechos humanos. Nuestro trabajo es sin fines de lucro, nuestros recursos están destinados al beneficio de la población más vulnerable y al fortalecimiento de sus capacidades institucionales. En tal sentido, ante la emergencia que vive el país y el gran deterioro que ha dejado a su paso, tanto en las instituciones como en el tejido social, creemos necesario presentar públicamente este código de conducta, en el cual reafirmamos nuestro compromiso con los siguientes principios en el desarrollo de nuestras actividades:

 

  1. No discriminación. Llevamos adelante nuestras iniciativas con plena convicción de la necesidad de erradicar cualquier tipo de discriminación que sea lesiva contra la dignidad humana. Nuestros modos de funcionamiento evitarán exclusiones por razones políticas, raciales, religiosas y de condición social.

 

  1. Igualdad de género. Estimulamos y respetamos la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres en la sociedad y a lo interno de nuestras organizaciones.

 

  1. Diversidad sexual. Nos comprometemos a promover el respeto y la tolerancia hacia las diferentes expresiones de la diversidad sexual. Las personas LGBTI formarán parte de nuestros equipos de trabajo y de nuestra comunidad de personas beneficiarias, en igualdad de condiciones.

 

  1. Prevenir y sancionar el acoso sexual. Seremos promotores de un trato respetuoso y digno entre los diferentes géneros y tendremos mecanismos para prevenir actuaciones indebidas de nuestros miembros que puedan constituirse en actos de acoso sexual. En caso de que exista algún señalamiento contra la conducta de alguno de nuestros miembros, nos comprometemos a investigarla diligentemente y a tomar los correctivos que sean necesarios.

 

  1. Respeto al medio ambiente. Promovemos el respeto al medio ambiente, la conservación del entorno natural y el uso sostenible de los recursos. Haremos todos los esfuerzos para que nuestras acciones impacten lo menos posible el medio ambiente.

 

  1. Gratuidad y accesibilidad de nuestros servicios. Salvo indicación expresa de lo contrario, nuestros servicios de asesoría, acompañamiento y asistencia en la defensa de derechos humanos y necesidades humanitarias son gratuitos. Tomaremos todas las medidas posibles para que sean de fácil acceso para las personas y comunidades más vulnerables.

 

  1. Autonomía frente a las organizaciones políticas, privadas y estatales. Nuestras iniciativas son independientes de cualquier organización partidista, privada y estatal. Tomamos decisiones de manera autónoma, de acuerdo con el mandato de cada organización y basados en los principios internacionales en derechos humanos.

 

  1. Transparencia. Haremos un uso transparente, eficiente y razonable de nuestros recursos, siempre a favor de nuestros beneficiarios.

 

  1. No violencia. Nuestras actuaciones siempre estarán orientadas a promover la democracia y la paz, el diálogo, la solidaridad, la inclusión y las soluciones no violentas a los conflictos.

 

Cualquier persona que considere que no se cumple con algunos de los principios establecidos en el presente código, puede presentar sus sugerencias, quejas o reclamos por los canales de comunicación de las organizaciones. Por tanto, tiene derecho a ser escuchada y a recibir una respuesta en la que se tomen todas las medidas, necesarias y pertinentes, que corrijan la situación o el hecho.

 

Suscriben el presente código de comportamiento:

1) Acceso a la Justicia
2) Acción Solidaria
3) A.C. Médicos Unidos
4) ACOANA
5) Amigos de Sotillo AC
6) ANCO AC Monagas
7) Asociación Civil Perijá
8) Asociación Civil NUPAZ
9) Asociación Civil Oportunidad Acciones Ciudadanas
10) Asociación Civil Red2020
11) Asociación Civil Vida y Luz (Asoviluz)
12) Asociación por la Vida (Asovida)
13) Asociación Venezolana para la Hemofilia
14) Caleidoscopio Humano
15) Cátedra de DDHH de la Universidad Centroccidental Lisandro Alvarado
16) Cátedra de la Paz y Derechos Humanos Monseñor Óscar Arnulfo Romero
17) Cátedra de la Paz / Universidad de Los Andes
17) Cecodap
18) Cendif-Unimet
19) Centro de Acción y Defensa por los Derechos Humanos
20) Centro de Formación para la Democracia CFD
21) Cepaz
22) Ciudadanía con Compromiso AC
23) Civilis Derechos Humanos
24) Clima21 – Ambiente y Derechos Humanos
25) Codevida
16) Comisión de Derechos Humanos del estado Zulia (Codhez)
27) Comisión Nacional de DDHH de la Federación de Colegios de Abogados de Venezuela del estado Táchira
28) Comunidad en Movimiento AC
29) Control Ciudadano para la Seguridad, la Defensa y la Fuerza Armada Nacional
30) Convite AC
31) Defensa en Acción
32) EDEPA A.C.
33) Equipo de defensa de DDHH del Estado Táchira (EDDHET)
34) Epikeia, Observatorio Universitario de Derechos Humanos
35) Espacio Civil A.C.
36) Espacio Público
37) Excubitus, Derechos Humanos en la Educación
38) Fedecámaras Monagas
39) Federación Médica Venezolana Monagas
40) Federación Nacional de Sociedades de Padres y Representantes (Fenasopadres)
41) Funcamama
42) Fundación Aguaclara
43) Fundación DAMA “Derechos y Acciones de la Mujer Actual”
44) Fundación de Egresados UNET
45) Fundación Diáspora Venezolana (FUNDIASVE)
46) Fundación El Amparo
47) Fundación La Gran Victoria
48) Fundación para el Desarrollo Integral FUNDESI
49) Fundación Payaso con Bata
50) Fundación Pro Bono Venezuela, ProVene
51) Fundación Pro-Defensa del Derecho a la Educación y la Niñez
52) FundaRedes
53) GobiérnaTec
54) Hearts On Venezuela
55) Instituto Mead de Venezuela AC
56) La Choza del Espíritu Santo AC
57) Labo Ciudadano
58) Laboratorio de Paz
59) Liga Merideña contra el SIDA
60) Monitor Social A.C.
61) Médicos Unidos de Venezuela Capítulo Carabobo
62) Monitor Social AC
63) Movimiento Ciudadano Dale Letra
64) Movimiento SOMOS
65) Mujer y Ciudadanía A.V.
66) Médicos Unidos de Venezuela, Capitulo Lara
67) Observatorio de Derechos Humanos de la Universidad de los Andes
68) Oficina de DDHH del Vicariato de Puerto Ayacucho
69) ONG Operación Libertad Internacional
70) Organización Stop VIH
71) Organización Humanitaria Zona 10 AC
72) Padres Organizados de Venezuela
73) Padres Organizados de Venezuela
74) Programa Venezolano de Educación-Acción en DDHH (Provea)
75) PROMEDEHUM
76) Proyecta Ciudadanía
77) Proyecto 860
78) Red de Autoprotección de Defensores de DDHH. Estado Trujillo
79) Red de Organizaciones de Derechos Humanos del Estado Anzoátegui REDHANZ
80) REDHNNA, Red por los Derechos Humanos de NNA
81) SenosAyuda A.C.
82) Todos por el Futuro
83) Transparencia Venezuela
84) Uniandes A.C.
85) Unión Afirmativa de Venezuela
86) Unión Vecinal para la Participación Ciudadana AC
87) Unión Venezolana Liceísta en el Estado Táchira
88) Vicariato Apostólico de Puerto Ayacucho

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El Papa Francisco, homosexualidad y matrimonio

El Papa Francisco, la homosexualidad y el matrimonio igualitario

Por Quiteria Franco

El pasado 22 de octubre de 2020, el Papa Francisco dio una entrevista en la que dijo que “los homosexuales tienen derecho a una familia y deben promoverse leyes que les otorguen protección”. [1]Esta declaración genero una serie de comentarios a nivel mundial. Posteriormente, salieron hasta desmentidos y videos de la entrevista para tratar de desmentirlo. Lo dicho, hecho esta.  

A partir de allí hice unos comentarios en mi cuenta en Twitter @qfranco  acá se los comparto con algunas correcciones y datos adicionales.

Primero, reconozco la buena intención del Papa en dar un mensaje positivo sobre las personas homosexuales. No obstante, si estoy clara que él se refiere a las uniones civiles, no al matrimonio. Su posición es comprensible, para la iglesia católica el matrimonio es un sacramento y está reservado como una unión entre un hombre y una mujer. Dudo que esta posición vaya a cambiar en el algún momento.  Si hay que recordar que el catolicismo es una religión y, por ende, lo que diga la iglesia católica en voz de su líder principal es válido para los fieles católicos, pero no tiene efectos legales al menos en Venezuela.

El matrimonio en Venezuela es una institución civil.  Para los católicos es un sacramento, es un asunto simbólico pues carece de validez legal. Solo el valor religioso que le otorgan los creyentes católicos. Para el resto de los mortales el matrimonio es un contrato civil. Como contrato civil, el matrimonio otorga protección a quienes la conforman, es decir, los cónyuges, y los hijos si los hubiere. El matrimonio da protección financiera, sucesoral, inmobiliaria, y muchos otros beneficios.

El matrimonio no es para tener hijos. La gente tiene hijos sin casarse y hay quienes se casan y no tienen hijos. Algunos no tienen hijos porque no quieren y otros porque no pueden. ¿Qué hacemos les prohibimos casarse con el argumento de la impotencia o incapacidad para procrear? Sí, eso es posible, y está en el Código Civil venezolano.

Que la familia es la base de la sociedad, sí, es cierto. Pero hay muchos modelos de familia. Hombre-mujer es un tipo de familia. También lo son dos hombre o dos mujeres, o  una mujer sola con hijos o un hombre solo con hijos. Cuando se refieren a la familia y solo usan la imagen de una pareja heterosexual con niños, están ignorando los  miles de hogares venezolanos conformados por mujeres con hijos, sin la presencia de hombres.  El Censo de 2011 en Venezuela, 48% de los hogares están conformados por mujeres con hijos. Pregunto: ¿No son familias porque no hay un hombre?

Los modelos de familias han cambiado. El matrimonio ha cambiado. La familia la conforman personas, con sentimientos, deberes y derechos, no son cuerpos con genitales únicamente para reproducirse sino seres que quieren compartir sus vidas y construir metas en común.

Que la palabra matrimonio tiene un origen etimológico que significa bla bla. Aja, si la vida cambia, las palabras cambian, se adaptan y se modifican. No se puede negar derechos o limitar una institución porque el significado original era otro. Bueno, así es la vida. El matrimonio originalmente era para toda la vida, y era solo entre blancos, entre católicos, era un sacramento y luego fue solo una institución civil. Y luego se creó el divorcio. El matrimonio ha cambiado. Y cambio en el mundo desde el 2000 cuando se permitió a homosexuales.

Mas apegados a la realidad, las parejas heterosexuales se casan cada vez menos. Los únicos que quieren casarse ahora son las parejas homosexuales. Revisen las estadísticas.

El cambio está fundamentado en las leyes. En los derechos humanos. Está bien que ustedes sigan una religión, pero no pueden imponerle a todo el mundo sus creencias religiosas, así no funciona la sociedad. Creer en Dios es una cosa, seguir una religión es otra. Hay muchos dioses, hay muchas religiones. No podemos imponer ninguna a todo un país.

Reitero mi argumento original. El matrimonio es una institución civil. No es un asunto de religión. No crean que es algo que heterosexuales tienen como privilegio sino como un derecho. Si se oponen están negando un derecho a otra persona. En Venezuela ya sabemos lo que eso significa.

Oponerse a que homosexuales puedan casarse los convierte en violadores de DDHH. ¿Es así como quieren verse? Es negar derechos algo que quieres hacer, especialmente, en Venezuela donde nos han arrebatado nuestros derechos.

Rechazamos las dictaduras porque quieren imponernos un modelo de vida, imponernos el silencio, un pensamiento único, limitarnos en la economía, en movimiento. Para poder disfrutar de ciertos beneficios y libertades en dictadura debemos someternos al poder del grupo dominantes.

Impedir a homosexuales casarse es una imposición típica de dictaduras. Es imponer que todos seamos heterosexuales para poder disfrutar de ciertos beneficios.

Cualquiera que se oponga a las dictaduras no puede oponerse a que las personas homosexuales se casen y disfruten de los mismos derechos que ya disfrutan las personas heterosexuales. No son privilegios, no es otra institución. Es la misma institución civil para todos por igual.

La homosexualidad en la niñez 

Aunque fue menos controversial y discutido, también se refirió a la niñez homosexual en las familias.

La mayoría de las personas apegadas a una religión hacen una defensa feroz de la niñez, y de lo que ahora han decidido llamar al no nacido. No obstante, este defensa feroz parece desaparecer cuando comienzan a manifestarse las orientaciones sexuales de las niñas, niños y adolescentes.    

Es muy larga la lista de niñez y adolescencia que ha sido echada de su casa o de la escuela por ser homosexual usando argumentos religiosos. Hay niñez y adolescencia a la que se le niega un cupo en la escuela o la escuela secundaria por tener dos padres o dos madres. Hay niñez y adolescencia que viven en hogares administrados por la iglesia católica de donde se les echa a la calle, o como lo hacer ver “se les da la libertad temprana” para evitar lidiar con la homosexualidad.  Hay adolecentes a quienes se les recomienda “tener relaciones sexuales con alguien del sexo opuesto para intentar cambiar esos impulsos homosexuales”. En ocasiones se les envía a “tratamientos psicológicos para intentar cambiarles esos sentimientos impuros”. Todo esto sucede en instituciones católicas y también en iglesias evangélicas.

Hay niñez y adolescentes en las calles, que han abandonado los estudios, han terminado en la delincuencia debido al rechazo de sus padres por que la religión les dictaba rechazarlo como algo abominable. Espero que eso cambie.

Estos son testimonios recogidos de diferentes maneras, a través de los mismos adolescentes, de maestras e inclusive de directores y empleados de estas instituciones quienes optan por quedarse callados ante tales hechos. Que el Papa haga este llamado  de respeto, aceptación y tolerancia a la niñez homosexual es importantísimo.

Veo sumamente positivo entre todo lo dicho por el Papa, el llamado a no discriminar a nadie por su orientación sexual. Creo que era necesario, la iglesia católica ha debido hacerlo mucho antes. Yo espero que su voz tenga resonancia en fieles, sacerdotes, obispos, en la gente en general.

Espero que las iglesias, casas de abrigo católicas, escuelas católicas cesen en su rechazo a la niñez y adolescencia homosexual. Que cesen en sus intentos de querer cambiarles su orientación sexual. Eso hace mucho daño físico, psíquico y emocional. Esto no es algo que lo diga solo yo.

Ya en 1990 la Organización Mundial de la Salud lo dijo, la homosexualidad no es una enfermedad. Lo dijo Naciones Unidas a través de varios expertos independientes, intentar cambiar la orientación sexual a las personas ya sea a través de tratamientos psicológicos, religiosos e inclusive con métodos de electrochoques o de índole similar constituye tortura así como tratos crueles y degradantes  que causan terribles danos y son crímenes graves.

Yo espero que esto sirva para que desde los pulpitos de las iglesias cesen los discursos que estigmatizan y perpetúan el rechazo a las personas homosexuales.   

Espero que esto sirva para que se dé un acercamiento con la iglesia católica y esta cese en su intento de interferir en el avance de  DDHH de personas homosexuales.   Pero sobre todo que ningún otro niño, niña y adolescente sea discriminado debido a su orientación sexual.

 

[1] El Papa Francisco apoya las uniones civiles entre homosexuales. El País, España.  22 de octubre. https://elpais.com/sociedad/2020-10-21/el-papa-francisco-defiende-las-uniones-civiles-entre-homosexuales.html

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Declaración de Unión Afirmativa por el Día Mundial de la Salud Mental

Cada 10 de octubre se observa el Día Mundial de la Salud Mental. La conmemoración fue impulsada por la Federación Mundial para la Salud Mental (WFMH) y apoyada por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Cada año, la WFHM, propone, a modo de lema, un aspecto de la salud mental junto a diversos contenidos sobre esta temática. El objetivo que persigue, es el de recordar que la salud de cada individuo es la sólida base para la construcción de vidas plenas y satisfactorias. Esto tiene una estricta correlación con la definición de “salud” (1946) propuesta por la Organización Mundial de la Salud (OMS) que la considera como un “estado de completo bienestar físico, mental y social, no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”.

El Día Mundial de la Salud Mental de este año se celebra en un momento en que nuestras vidas cotidianas se han visto considerablemente alteradas como consecuencia de la pandemia de COVID-19. En el caso de las mujeres y las personas lesbianas, gays, bisexuales, trans e intersex estas consecuencias son desproporcionadamente altas.  

Las personas LGBTI permanecen entre los grupos más marginados y odiados de la sociedad. Debido a esto, las personas LGBTI son más propensas a experimentar problemas de salud mental como depresión, ansiedad, abuso de sustancias e ideas suicidas, en comparación con el resto de la población.  Aunque estos números están disminuyendo a medida que crece la aceptación social, todavía son demasiado altos.

Adicionalmente, con demasiada frecuencia las personas LGBTI carecen de aceptación por parte de maestros, compañeros de clase, los empleadores, las iglesias e incluso por parte de los miembros de la familia. Las actitudes discriminatorias también dan lugar a que no se disponga de apoyo para tener servicios en salud mental. Por el contrario, en algunos casos, al acudir a algunos profesionales de salud mental, que deberían apoyarles en proceso de aceptación son los principales perpetradores de daños profundos e irreparables a través de procesos para intentar cambiar lo que consideran una conducta sexual inapropiada.  Esto a pesar de que la homosexualidad fue eliminada como una enfermedad mental en 1990 por la OMS.

Es oportuno agregar que algunas iglesias llevan a cabo tratamientos ortodoxos y perjudiciales, tanto física y mentalmente en personas LGBTI que redundan en graves daños a la salud mental. En clara contradicción a o recomendado por la OMS en relación a la prohibición de las terapias de conversión o cambio de orientación sexual, las cuales han demostrado ser dañinos para quienes son sometidos a estas prácticas.   

Los últimos meses han traído muchos retos para todas y todos, debido al aislamiento social, el poco contacto con amigos y familiares, con pérdida de trabajo, el temor a contagiarse del COVID 19, y aún más en Venezuela, donde contamos con muy poca protección sanitaria, en medio de un contexto de emergencia humanitaria y el ingente número de personas atrapadas en la pobreza y la falta de alimentos y servicios públicos.

La OMS espera que en un futuro cercano las necesidades de apoyo psicosocial y en materia de salud mental aumentarán considerablemente. Por eso la campaña del Día Mundial de la Salud Mental de este año se ha propuesto conseguir el incremento de las inversiones a favor de la salud mental.

En este Día Mundial de la Salud Mental es hora de crear conciencia sobre la prevalencia de estos problemas en las personas LGBTI para exigir una atención médica que sea accesible e inclusiva de sus necesidades. Así mismo seguir trabajando para eliminar por completo el estigma asociado a esta población.

 

Unión Afirmativa statement on World Mental Health Day

 

Every October 10 we celebrate World Mental Health Day. The commemoration was promoted by the World Federation for Mental Health (WFMH) and supported by the World Health Organization (WHO). Every year, the WFHM proposes, as a motto, an aspect of mental health along with various content on this subject. The objective that it pursues is to remember that the health of each individual is the solid foundation for the construction of full and satisfying lives. This has a strict correlation with the definition of “health” (1946) proposed by the World Health Organization (WHO) that considers it as a “state of complete physical, mental and social well-being, not only the absence of affections or diseases. “.

This year’s World Mental Health Day is celebrated at a time when our daily lives have been significantly disrupted as a result of the COVID-19 pandemic. In the case of women and lesbian, gay, bisexual, trans and intersex people these consequences are disproportionately high.

LGBTI people remain among the most marginalized and hated groups in society. Because of this, LGBTI people are more likely to experience mental health problems such as depression, anxiety, substance abuse, and suicidal thoughts, compared to the rest of the population. Although these numbers are decreasing as social acceptance grows, they are still too high.

Additionally, too often LGBTI people lack acceptance from teachers, classmates, employers, churches, and even family members. Discriminatory attitudes also result in the lack of support for mental health services. On the contrary, in some cases, when they go to some mental health professionals, who should support them in the process of acceptance, they are the main perpetrators of deep and irreparable damage through processes to try to change what they consider to be inappropriate sexual behavior. This despite the fact that homosexuality was eliminated as a mental illness in 1990 by the WHO.

It is appropriate to add that some churches carry out orthodox and harmful treatments, both physically and mentally, on LGBTI people that result in serious damage to mental health. In clear contradiction to or recommended by the WHO in relation to the prohibition of conversion or change of sexual orientation therapies, which have proven to be harmful for those who are subjected to these practices.

The last few months have brought many challenges for everyone, due to social isolation, little contact with friends and family, job loss, fear of catching COVID 19, and even more so in Venezuela, where we have very little protection in the midst of a context of humanitarian emergency and the huge number of people trapped in poverty and the lack of food and public services.

WHO expects that in the near future the needs for mental health and psychosocial support will increase considerably. That is why this year’s World Mental Health Day campaign has set out to achieve increased investments in favor of mental health.

On this World Mental Health Day it is time to raise awareness about the prevalence of these problems in LGBTI people to demand health care that is accessible and inclusive of their needs. Likewise, we continue working to completely eliminate the stigma associated with this population.

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ILGALAC and the coronapapers that were not included

On May 17th on the occasion of the International Day against homophobia, transphobia and biphobia, The International Organization of Lesbians and Gays in its chapter for Latin America and the Caribbean / ILGALAC has launched a publication with “16 articles written by LGBTI activists from all over the Americas Latin and the Caribbean” as reviewed on the website. No, they are not from all of Latin America. There are no activists from Cuba, Nicaragua and Venezuela. Why?

ILGALAC, the institution, is kidnapped by people with deep left-wing ideological biases that prevent them from recognizing human rights violations in countries such as Cuba, Nicaragua and Venezuela and any other that appears to be from the left wing, although in practice it is not. We cannot speak for Cuba, Mexico or Nicaragua, we can speak for Venezuela.

ILGALAC, that is, the people who control it, try to make this Venezuelan reality invisible for the second time. In our opinion it is because their ideological bias prevents them from doing it. They did so in the ILGA Report on State Homophobia in 2019. Fortunately, after a letter of protest that we, Union Afirmativa, sent, ILGA International rectified the report at the end of that same year with an update that included somewhat information much closer to our tragic reality in Venezuela.

Since 2015 we have been suffering the consequences of a Complex Humanitarian Emergency, now aggravated by Covid 19. A long-standing crisis that Venezuelan human rights organizations had warned would happen. In the face of this reality, there has been no credible declaration by ILGALAC, nor has there been any other text from the Latin American women’s movements and feminist groups, that support Venezuelans or reject the government. On the contrary, if there have in fact been mentions of support for what they believe was or is a left-wing government like that of Chávez (1999-2013) and that of Maduro but never putting the at the center the Venezuelan people, who suffer the consequences of a system of government that is not democratic.

The only explanation we can imagine is that some members of ILGALAC have deviated from the true mission of an organization that works for human rights and have interposed their personal ideologies, which leads them to defend governments instead of defending LGBTI people who are suffering the consequences of undemocratic governments. These are the same people who verbally attacked our Coordinator Quiteria Franco and Deputy Tamara Adrián at the Meeting on LGBTI Leadership in 2019 in Colombia.

We understand that ILGALAC is an independent organization with a board of directors that decides on its activities and actions, but we are strongly struck by the fact that in its forums, talks, meetings, reports or publications there are never independent Venezuelan activists as guests speakers. The most evident sample is this recent document entitled the coronapapers, where activists or researchers with texts on Cuba, Nicaragua and Venezuela are absent. You have decided to remove these three countries and their human rights activists and defenders from the map of the Americas and the Caribbean. Including Venezuela and its reality in its activities will not make them improve, but it will make them visible and help for those who suffer inside and outside the country is a possibility. But excluding them reduces your personal and institutional credibility.

We deeply regret that the Latin American and Caribbean section of an organization like ILGA that in its beginnings and for a long time has been a world reference has deviated from its mission towards LGBTI people.

We hope that ILGA International will take the appropriate measures on this matter that has been going on for far too long.

We are #BreakingTheSilence as the motto of this 2020 on the International Day against homophobia, biphobia and transphobia. Let’s break the silence and talk about the governments that oppress LGBTI people, especially in times of the coronavirus.

We share a recently published document in which we summarize the situation of lesbian, gay, bisexual, trans and intersex people in Venezuela in the context of the Complex Humanitarian Emergency and now aggravated by COVID 19.

 

Emergencia Humanitaria Compleja, coronavirus y personas LGBTI en Venezuela

 

 

 

 

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Quiteria Franco: Equidad y sororidad como aporte al progreso de Venezuela

Las personas LGBTI hemos sido señalados y discriminados durante muchos siglos y en los últimos 50 años hemos sido protagonistas de luchas y grandes logros, hemos conquistado espacios que nunca antes hubiésemos pensado. Sin duda estamos cambiando el mundo. Creo que reconocer esa capacidad de lucha, la fortaleza que hay en cada una de nosotras es lo que nos llena de esperanza. Hay momentos duros, pero también hay momentos de alegría y triunfos.

Por: Karla Ávila Morillo / Comunicaciones REDAC

La profesora Quiteria Josefina Franco Coronado, nació y vivió en Maracaibo, estado Zulia, hasta el año 1999, cuando decidió mudarse a la capital venezolana. Sus estudios comprenden la carrera de educación, mención Idiomas Modernos (inglés y francés) en la Universidad del Zulia. Luego prosiguió con un diplomado en traducción (inglés-español) en la Universidad Metropolitana de Caracas y finalmente culminó una maestría en Lingüística Aplicada en la Universidad Simón Bolívar, también en Caracas. Sin embargo, nunca se ha detenido en el crecimiento personal, ya que ha tomado diversos cursos y talleres en materia de derechos humanos, feminismo, desarrollo humano, redes sociales, liderazgo, entre otros ámbitos, que le han permitido crecer en aprendizaje para luego propagar ese conocimiento.

Ella piensa, desde lo más profundo de su reflexión, que no fue una disposición muy madurada, el querer hacer una carrera en Derechos Humanos, simplemente todo se fue dando hacia ese camino: “Yo creo que ha sido la vida, no fue una decisión al principio, muchos sucesos me llevaron hasta que, finalmente, sí tome la decisión de dedicarme a la defensa de derechos humanos. Descubrí que más que un trabajo era una labor que me enriquecía como ser humano, me formaba como ciudadana y me da mucha satisfacción personal y profesional”.

Quiteria es abierta y orgullosamente lesbiana, es pionera del movimiento que defiende los derechos de esta comunidad en Venezuela, trabaja en ello desde hace unos 17 años. Su historia está compuesta de eventos diferentes. En el año 2002 entró en contacto con la organización llamada “Amazonas de Venezuela”, la primera ONG venezolana de mujeres lesbianas y con ellas comenzó a escribir algunos textos para la web. Asevera Quiteria: “Textos que hoy en día yo los criticaría mucho, pero eran mis inicios. Entre 2004 y 2008 me dediqué a mi entorno personal. En 2009, llegaron a mi vida unos perros hermosos y regresé al activismo de protección animal, a perros en particular. En 2012, dentro de la Universidad Simón Bolívar había un grupo de diversidad sexual cuyo profesor asesor se jubiló y los chicos y chicas quedaron solos, entonces yo me ofrecí a ayudarlos.  De ahí entré en contacto de nuevo con las organizaciones LGBTI que ya había conocido en 2003. Después me acerqué con ACCSI, organización que trabaja con personas que viven con VIH y de ahí en adelante he interactuado con otras ONG de Derechos Humanos”.

Durante el 2013, comenzó a trabajar con “Unión Afirmativa” como voluntaria, llevaba las redes sociales. En el año 2014, quien era el coordinador de esta organización se casó en Argentina y se fue a vivir a España. Quiteria sintió tristeza porque la ONG iba a morir debido a que el coordinador se había ido del país, y nadie más dentro de la organización quería o podía asumir aquella coordinación, entonces se ofreció a tomar las riendas, cumplieron con todo el proceso formal y desde ese entonces pasó a estar al frente de la organización desde el  2014.

Para 2015, ya estaba colaborando en la redacción de un informe especial sobre la situación de personas LGBTI que se presentó en audiencia formal ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), la primera audiencia de una hora, exclusivamente para ese tema. Expresa que de ahí en adelante, no se ha detenido y siente que ha sido un gran descubrimiento para ella, un gran cambio en su vida, que le llena internamente y la hace sentir útil como ser humano.

Desde hace varios años ha estado realizando actividades exclusivamente para mujeres lesbianas, foros, talleres, charlas, etc. Eso le ha permitido conocer las realidades de diferentes mujeres. Lo que ha recogido hasta ahora es que hay mucho temor. Algunas de ellas han renunciado a sus trabajos debido a la discriminación. Otras no se atreven a decir nada sobre su vida personal por temor a la reacción, el riesgo de perder sus empleos. Todo esto con base en los comentarios y chistes que escuchan de sus compañeros de trabajo sobre la homosexualidad. Otras mujeres lesbianas comentan sobre las dificultades dentro de sus familias. Muchas veces se abstienen de contarle a sus familias por temor a ser echadas del hogar. “Hoy en día eso de hacerse independiente es muy cuesta arriba para los jóvenes, también lo es para muchos adultos. Pero definitivamente, no puede ser agradable tener que vivir ocultando una parte esencial de nosotras mismas. La sexualidad, los amores, el noviazgo, el enamoramiento, son etapas muy bonitas de la vida. Nadie debería tener que ocultar esa etapa tan bonita de la vida por temor a ser rechazada”.

Quiteria encuentra en la REDAC una red de personas muy variada. Gente que trabaja en las comunidades, personas más cercanas a las necesidades, dice: “Me gusta que podemos ser activistas ciudadanos, es decir, sin ser parte de una organización, pero si trabajas con la gente eres bienvenido. Nos une el interés por los derechos humanos pero desde un lado más fresco. Cada espacio donde pueda compartir con otros activistas y hablar sobre los derechos de las personas LGBTI ahí estaré”.

Asevera tajantemente que el trabajo en equipo siempre es importante. Sin embargo, cuando no hay un equipo hay que seguir trabajando. “No podemos detenernos a llorar o lamentarnos si no hay un equipo o grupo de personas con quien trabajar. Con esta crisis en el país, se ha ido mucha gente”. En Unión Afirmativa, por ejemplo, el año pasado, 2018, se fueron tres personas. Y no por eso se detuvieron. En la organización se reinventaron, llegaron nuevas personas, nuevos colaboradores, y siguieron adelante.

Ella vincula sus proyectos personales con los derechos humanos. Se ha convertido en su proyecto personal la creación de una comunidad de mujeres lesbianas. Está segura que es necesaria crearla, considera que no ha existido nunca una comunidad lésbica sólida que se una para actuar por sus derechos humanos. Afirma que la realidad es que las mujeres lesbianas de cierta edad han descubierto su “lesbiandad” a una edad muy tardía y no existen grupos a donde poder ir y conseguir apoyo, además, hay aún mucho temor a mostrarse como mujer lesbiana, asunto que le llena de mucha tristeza porque no se trata de mostrar tu orientación sexual, se trata de que se oculta una parte importante de tu vida, que es el vínculo amoroso hacia otra persona, el vínculo familiar, y nadie puede ser feliz teniendo que ocultar una parte tan esencial y bonita de la vida. Expresa con emotividad: “Deberíamos poder vivir nuestra vida en total libertad. Deberíamos poder mostrar y expresar libremente la felicidad que se encuentra en el ser amado sin temor a ser señalados, rechazados o acusadas de ser raras.  Y además, hace falta una comunidad lésbica que exija sus derechos. No ha sido fácil, pero confío en que se puede lograr, para eso hay que tener paciencia y avanzar sin parar, sin apuros”.

Tal como se menciona antes, Franco trabajó con el grupo de diversidad sexual de la Universidad Simón Bolívar como profesora asesora. Luego fue coordinadora de la Red LGBTI de Venezuela, ahí se atareaban cinco organizaciones por un mismo fin. También ha participado en proyectos muy puntuales con otras organizaciones; con PROVEA por ejemplo, se ocupó de la documentación sobre la experiencia del trabajo en red, instrumento que se encuentra en varias páginas web y es de libre consulta. Con ACCSI participó en la redacción de diversos informes y actividades. En 2017, realizaron un mural en la calle, junto a la estación del Metro en Chacao junto a “Acción Ciudadana Contra El Sida” y el portal de noticias “Crónica Uno”. Hace un par de años hizo alianza con “Equivalencia en Acción” organizaron un foro para presentar los informes relacionados con el Examen Periódico Universal (EPU) a Venezuela en las Naciones Unidas. Junto a FREYA, Efecto Cocuyo y AVESA estuvo en talleres de empoderamiento a mujeres. “He trabajado con muchas organizaciones en muchas actividades, con CODHEZ del estado Zulia en dos oportunidades los he acompañado para la feria de DDHH que organizan anualmente. En Lara con FUNPAZparticipamos con ellos en un foro en Barquisimeto. En Amazonas tuve un proyecto con mujeres indígenas. Al estado Bolívar fui para participar en un foro con estudiantes de la Universidad Católica Andrés Bello. Por ser profesora universitaria participo en muchas actividades estudiantiles”. Adicional a todo lo descrito, tiene participación en ONU Mujeres a título personal y ad honoren. Esa labor le ha dado la oportunidad de aprender mucho sobre los foros internacionales y conocer desde adentro cómo funciona la Organización de Naciones Unidas.

Comenta que en el área de los derechos humanos ha aprendido que hay que lograr alianzas, hay que tener apoyo, y eso se logra con trabajo serio. Hace hincapié en que se debe actuar dentro del marco de lo correcto, con honestidad, sinceridad y mucha seriedad en el trabajo. “Eso es lo que logra que las personas confíen en ti y en el trabajo que haces. Esa ha sido mi política desde siempre, hacer un trabajo honesto sin perder de vista el objetivo, lograr que las personas LGBTI tengamos los mismos derechos que el resto de la población”.

Cuando la comunidad a la cual representa es atacada, Quiteria se llena de mucha impotencia, frustración y al mismo tiempo de ganas de seguir trabajando. Seguir denunciando, continuar insistiendo en que las victimas denuncien. La denuncia tiene un poder muy importante, que busca justicia para la víctima y previene futuros actos de violencia. Por eso insiste en hacerle ver a la gente que denuncie en las instituciones, en la fiscalía, en la defensoría del pueblo. La denuncia por las redes sociales solo sirve para visibilizar el suceso, posiblemente alertar a otros de un problema, pero no ayuda a lograr justicia por completo.

Las personas LGBTI hemos sido señalados y discriminados durante muchos siglos y en los últimos 50 años hemos sido protagonistas de luchas y grandes logros, hemos conquistado espacios que nunca antes hubiésemos pensado. Sin duda estamos cambiando el mundo. Creo que reconocer esa capacidad de lucha, la fortaleza que hay en cada una de nosotras es lo que nos llena de esperanza. Hay momentos duros, pero también hay momentos de alegría y triunfos.

Quiteria Franco no se ha sentido discriminada pero sí ha sido discriminada. Precisamente por eso, lo denunció en la universidad donde trabajaba. Presentó sus argumentos por escrito, habló con todas las autoridades. Le tocó demostrar que en efecto hubo discriminación en su contra por ser mujer, por ser lesbiana, por su edad, por todo aquello que pudieron decir para impedir su ascenso durante varios años. Pero ella no se dio por vencida. Finalmente, logró la justicia que tanto buscaba. Pudo ascender, ganar un concurso, por lo cual se quedó durante un año y luego renunció. Dice: “La universidad dejó de ser para mí un lugar que me ofreciera beneficios, ni económicos, ni sociales, ni personales. Además, había logrado encontrar en los derechos humanos mi razón de ser, lo que ya no encontraba en la universidad. Definitivamente, retirarme de la universidad fue una buena decisión”.

Entre los aspectos más vulnerables de la comunidad LGBTI en Venezuela, ella opina que el principal problema es la falta de protección legal. Es decir, que las personas trans e intersex no puedan realizar el cambio de nombre y su género o sexo es el punto de partida para la negación de otros derechos como la educación, la alimentación, la salud: que no tengan acceso a un sistema de salud que les proporcione el tratamiento de transición de género, es otra falta del Estado para con sus ciudadanos.

En cuanto a las parejas homosexuales, el hecho de no poder acceder al matrimonio civil redunda en la violación de muchos otros derechos como el de fundar una familia, protección mutua a través de servicios de salud, planificación familiar social y económica al no poder acceder de manera conjunta a préstamos bancarios para adquisición de viviendas, el poder de decidir sobre la salud y el bienestar de la pareja, la imposibilidad de heredar, en fin. Pero además, los daños adicionales a terceros. Por ejemplo, la desprotección legal a niños concebidos en esas familias, o niños de relaciones anteriores. ¿Quién protege a esos niños de los vacíos legales en los que crecen, de la discriminación y acoso escolar por ser hijos de parejas del mismo sexo cuando en las escuelas no se está abordando esta realidad? Porque las familias homoparentales son una realidad existente en el país y cualquier otro lugar del mundo.

La comunidad LGBTI no tiene una protección real y efectiva contra la discriminación a causa de la orientación sexual o por la identidad de género.  En Venezuela está prohibida la discriminación en el empleo pero no existen los mecanismos prácticos que garanticen ese derecho. En cuanto al derecho a la salud, ¿cómo se puede garantizar que las personas no sean discriminadas en los centros de salud? y de existir ¿dónde se denuncia? No existen protocolos para atender y procesar esas denuncias por discriminación debido a la orientación sexual, identidad o expresión de género de las personas LGBTI. Por toda esta realidad sobre la protección legal, considera que también debe ir acompañada de formación a la sociedad a profesionales claves y a formar a los futuros profesionales. En las escuelas y universidades hay que iniciar formación con enfoque de derechos humanos y perspectiva de género. Es Importante y necesario.

Enfatiza: “Creo que debemos comenzar a vernos a nosotros mismos como ciudadanos, con derechos. Y para conocer nuestros derechos debemos formarnos. Aprender a identificar cuando nuestros derechos están siendo violados, cuando estamos violando un derecho y como defendernos o defender a otros. Pero, creo que el enfoque debe ser mucho más pragmático. Traducir los derechos humanos al día a día para que el ciudadano pueda entenderlos fácilmente”.

Parte del rechazo hacia las personas LGBTI proviene de la ignorancia, el desconocimiento, la falta de información sobre la sexualidad, y sobre los derechos sexuales. Afirma que ese desconocimiento se alimentó de prejuicios y creencias posteriormente transformadas en estigmas. Invita a que todos desaprendamos y volvamos a aprender lo correcto para fomentar el respeto hacia el prójimo. Es necesario derrumbar, destruir esas creencias con información real, científica, con hechos, no con creencias o fe ciega o ideologías de ningún tipo.

Está convencida que hay que hacer un trabajo para lograr un cambio cultural. Las personas cambian, los tiempos cambian y, por ende, las culturas cambian. Éstas no son estáticas. Los avances se dan cuando los ciudadanos deciden actuar y modificar aquello que no les satisface, que les resulta insuficiente a sus necesidades. “No podemos sentarnos a esperar que quienes somos activistas los llamemos a marchar a protestar. Cada persona debe actuar en el lugar que se encuentre por ese cambio que desea. En el trabajo, en la escuela, en la universidad, el hospital, en el ministerio, en un banco, en un centro comercial, en la iglesia a la que acude. En cualquier espacio en el que esté y presencie una injusticia. Cada injusticia es una oportunidad para alzar la voz, no para callar, mirar a un lado o decir, esto no es conmigo. No, cada injusticia es una oportunidad para propiciar un cambio”.

En cuanto a la sociedad venezolana, los conceptos asociados a temas LGBTI y los DDHH de esa comunidad, comenta lo que percibe de las personas con las que interactúa. Cree que lo que nos hicieron creer sobre la homosexualidad permanece en la mente de las personas. Por ende, quienes siguen anclados en sus dogmas encuentran mucha dificultad para dar vuelta a la página. Mientras que, otras personas luego de conversar y aclarar sus dudas pueden cambiar de una posición de desconfianza a entendimiento y apertura a nuevos conocimientos y, por ende, a una posición de respeto a otras orientaciones sexuales y a las diferencias individuales.

Rememora: “Siempre cuento una anécdota bien bonita que viví cuando participé en la recolección de firmas para la solicitud de matrimonio igualitario. Viví muchas y todas las recuerdo. En el parque del Oeste estábamos recogiendo firmas, me acerco a una señora que andaba con dos niños. Le pregunté si quería firmar para apoyar el matrimonio igualitario, le expliqué que era para que dos personas del mismo sexo pudieran casarse. Me dijo que no, que ella no estaba de acuerdo con eso. Le dije, señora, ¿usted ha pensado que quizás dentro de 10 años si sus hijos se enamoran de otro hombre y desean casarse no podrán hacerlo acá en el país porque no está permitido? Ella miró a sus hijos, y con una nueva expresión en su rostro, me dijo, -es verdad, dame para firmar-”.

La profesora discute que el prejuicio y estigma social hacia las personas LGBTI ha permeado todas las instituciones, ya que el sistema de justicia en Venezuela está muy deteriorado y débil.  Señala que se maneja y se actúa según las voluntades de quienes están al frente del sistema por lo que hay que recuperar la institucionalidad y hacer entender a los funcionarios públicos que se deben a sus ciudadanos, que su función es cumplir y que se hagan cumplir las leyes, en concordancia con la Constitución, las normas, pactos y acuerdos internacionales. “La posición individual de los funcionarios es irrelevante, es la ley lo que debe guiar las actuaciones de los funcionarios, el cumplimiento de su deber”.

La realidad es que a las personas LGBTI, el sistema de justicia venezolano no les responde. Por ejemplo, el caso que la ONG Unión Afirmativa introdujo en el Tribunal Supremo de Justicia en el año 2003, tomó cinco años para conseguir una respuesta, solamente sobre su admisión. La respuesta definitiva tomó tres años más. Finalmente, dieron una respuesta que no reconoció las necesidades de las parejas del mismo sexo. La sentencia 190-2008, estuvo dominada por las posiciones religiosas de quienes deben legislar de acuerdo a las leyes y no sus creencias personales. Otro caso emblemático es el de Tamara Adrián, el cual lleva más de 15 años sin ser respondido. “De los cientos de crímenes de odio reportados en nuestros informes tan solo dos han sido resueltos”, comenta con desagrado, ya que tampoco se ocupan de iniciar procesos de reparación a las víctimas, a los familiares de las víctimas y lo más importante, tomar las acciones para evitar nuevos crímenes contra personas LGBTI.

Ante la presencia de la comunidad LGBTI en el ámbito político venezolano, dice que es absolutamente necesario, debido a que ellos están en todas partes. En los partidos políticos hay personas LGBTI. Expresa: “El problema es que no son visibles y, si los son, no alzan su voz para exigir cambios. No es nada útil para la conquista de derechos humanos un político homosexual invisible o callado. Así como tampoco lo es en ningún lugar. Hay muchas instancias de la sociedad en donde se cometen injusticias hacia las personas de esta comunidad. Donde haya una injusticia hay que levantar la voz. Y eso también hay que hacerlo dentro de los partidos políticos. No ha habido una manifestación pública de preocupación permanente sobre como la crisis ha afectado a las personas LGBTI en Venezuela. No sucedió acá dentro del país, ni en escenarios internacionales a donde tanto asisten.  No hubo iniciativa de formar un grupo de trabajo con la sociedad para impulsar medidas a nivel local, es decir, si la AN ha estado bloqueada, hay muchas otras cosas que se han podido hacer. Por ahí, hay una propuesta de plan país. Yo he asistido a varios foros para saber, enterarme de que va esa propuesta. Yo no he visto nada que refleje las necesidades de las personas LGBTI allí. ¿Dónde están las propuestas de esa diputada trans y del diputado gay para el plan país? No basta con decir soy diputada o diputado, hay que mostrar acciones realizadas o por lo menos las propuestas. Para ganar elecciones y popularidad solo basta tener un buen discurso pero para ganar respeto y reconocimiento hay que hacer cosas, hay que mostrar resultados. Pasé años haciendo críticas a quienes estaban frente a la AN en gestiones anteriores.  Con esta gestión desde 2016 comencé haciendo propuestas. Es tiempo de hacer críticas y exigir repuestas. Seguiré haciendo propuestas, siempre, pero si hay cosas que mejorar, hare las criticas correspondientes”.

Para ganar más espacios en el ámbito político venezolano, Quiteria recomienda a los jóvenes que son homosexuales y hacen vida dentro de los partidos políticos que se preparen, no solo como políticos sino que se formen en materia de derechos humanos, ya que parte de lo que se ha visto en estos últimos años es cómo los diputados han tenido un manejo deficiente de los derechos humanos, los procedimientos, las normas, las leyes y se han dedicado a hablar sobre derechos humanos sin saber sobre los mismos.

Es la falsa creencia de la gente de que las necesidades de las personas LGBTI no son prioritarias. Que hablar de la discriminación hacia esta comunidad y la falta de protección legal no tiene importancia ante la gravedad de las personas que mueren por falta de medicamentos o de alimentos. La discriminación no se detiene, y por el contario, estas dos circunstancias se suman a los problemas que ya existían en Venezuela, porque las personas LGBTI también sufren la situación del país.

Está convencida que un cambio de paradigmas está cada vez más cercano, que hay ahora un entendimiento de lo que son las violaciones de derechos humanos. La situación que se ha vivido en el país, ha hecho a las personas más conscientes que hay que aprender a convivir y a respetar las individualidades, la manera de ser, de vivir, de expresarse, de pensar. Y también hay que aprender a respetar a los que amamos, de aquellos que nos enamoramos y con quien deseamos formar familia. Comprender que hay muchos tipos de familias.

En referencia a la equidad de género opina que debemos comenzar por hablar sobre lo que es en realidad la equidad de género. Explicar a la sociedad que lo que se busca conseguir es la igualdad de oportunidades para hombres y mujeres. Hacer ver a la sociedad con ejemplos claros y cotidianos en donde radica la desigualdad entre hombres y mujeres y cómo esas desigualdades han permitido que la sociedad obedezca y se maneje bajo un sistema de privilegios hacia una parte de la sociedad que la representan los hombres y la otra mitad las mujeres que son sometidas a situaciones de discriminación que les ponen límites en su  desarrollo individual, personal, profesional y social. Esos límites son los que hay que  derrumbar y para eso Quiteria propone una sociedad con equidad de género. Igualdad de condiciones para el desarrollo pleno de hombres y mujeres.

Quiteria se guía por principios y valores como el respeto, la pluralidad de pensamiento, la sororidad, la confianza y la honestidad. Defiende la libertad de ser, de vivir y amar a quien quiera. “A quienes desconocen sus deberes y derechos, les hablaría de mi experiencia personal. Creo que la mejor manera de enseñar es a través del ejemplo. Yo fui discriminada y no fue hasta que aprendí sobre mis derechos que pude defenderme y lograr justicia. Y siempre, siempre he tratado de actuar apegada a las normas, a las leyes, yo cumplo con mis deberes ciudadanos”.

Dice que recibe muchas palabras de aliento y de agradecimiento por parte de estudiantes, de personas que asisten a algún taller o que leyeron algo que escribió, o alguien a quien le fue útil alguno de los informes que ha redactado y entregado en instancias internacionales. Sin duda alguna, le hace sentir que el trabajo que ha hecho hasta ahora ha sido de ayuda para alguien más. “Me siento feliz haciendo lo que hago, todos los días pienso en maneras de cómo llegar a más personas, de cómo llevar el mensaje de respeto a la libertad individual. De cómo llegar a más mujeres lesbianas y hacerles ver que mi vida cambió de buena a mejor cuando me descubrí como mujer lesbiana, cómo crecí como ser humano, cómo aprendí sobre mis derechos y cómo me siento más segura ahora que sé cómo defenderme con el recurso más poderoso que existe, con los derechos humanos. Yo soy optimista. Creo que la sociedad está cambiando. La nueva Venezuela que nacerá, que ya está naciendo, será muy distinta. Debe ser distinta. No podemos aspirar a regresar al pasado, y el presente que tenemos ya sabemos que no nos gusta. Así que en ese nuevo país debe haber inclusión social para todos. No debe haber más personas discriminadas en sus escuelas, en sus trabajos, en la política, en las fuerzas armadas, en los hospitales, en los hogares por ser una persona homosexual o por ser una persona trans. Porque si hemos rechazado la discriminación de este gobierno contra políticos, contra periodistas, contra ciudadanos por pensar diferente, también debemos rechazar la discriminación contra las personas debido a su orientación sexual. Los derechos humanos son para todos sin importar cómo eres o a quién amas”.

 

Fuente: REDAC

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